Monday, June 25, 2012

Bishop Barnes on SB 1070 ruling

By Bishop Gerald Barnes
Diocese of San Bernardino

My Brothers and Sisters in Christ,

The United States Supreme Court has issued its ruling on Arizona’s 2010 law related to the enforcement of immigration policy. The court struck down most of the law, correctly ruling that it is the responsibility of the federal government, not states, to enforce immigration law. This central point of the ruling is welcomed and it is consistent with the position expressed by the Bishops of the United States.

Yet Arizona law enforcement officers will be required, under the ruling, to check the immigration status of persons they stop or detain when it is suspected that they do not have proper documentation. This is likely to mean a continued environment of fear and anxiety among our immigrant brothers and sisters in Arizona. I ask all to join me in prayer for those who live with the reality of our nation’s broken immigration system every day.

It is truly unfortunate that we have come to a place where immigration policy is being adjudicated by the Supreme Court. The responsibility to create and implement a fair and just reform of our immigration system lies with our federal lawmakers. I will continue to pray that they will meet this challenge for the good of our nation.

Finally, I ask that as we continue our dialogue about immigration in the wake of this decision, we do so with civility and respect for each other. I know that there are strong feelings among our Catholic faithful on all sides of this issue. Our diocese’s Justice for Immigrants ministry is a great resource for understanding and discussing the Church’s teaching on immigration in a thoughtful and respectful manner. Please continue to pray and reflect on the call of our Lord Jesus that we reach out to the most poor and vulnerable among us. In them we truly see His face.

May God bless you.

Obispo Barnes y el mandato sobre SB 1070

Por Obispo Gerald Barnes
Diócesis de San Bernardino

Hermanos y hermanas en Cristo,

La Corte Suprema de los EE.UU. ha emitido su mandato referente a la ley de Arizona 2010 relacionada con la aplicación de la póliza de inmigración. El tribunal revocó la mayoría de la ley, declarando que la responsabilidad de esforzar la ley de inmigración no es de los estados, sino del gobierno federal. Este punto central del mandato es bienvenido y es coherente con la posición expresada por los obispos de los Estados Unidos.

Sin embargo, será necesario que los oficiales de Arizona, bajo la sentencia, revisen el estatus migratorio de las personas que detengan cuando se sospeche que no tienen la documentación apropiada. Esto significa un ambiente constante de temor y ansiedad entre nuestros hermanos y hermanas inmigrantes en Arizona. Les pido que me acompañen en oración por aquellos que viven cada día con la realidad del sistema migratorio de nuestra nación.

Es verdaderamente lamentable que hayamos llegado a un lugar donde la póliza de inmigración está siendo juzgada por la Corte Suprema. La responsabilidad de crear e implementar una reforma justa y equitativa de nuestro sistema de inmigración cae en nuestros legisladores federales. Voy a seguir orando para que enfrenten este reto por el bien de nuestra nación.

Por último, les pido que a medida que continuamos nuestro diálogo sobre la inmigración a raíz de esta decisión, lo hagamos con la civilidad y el respeto del uno al otro. Yo sé que hay sentimientos fuertes entre nuestros fieles católicos en los dos lados de este asunto. Nuestro ministerio diocesano de justicia para Inmigrantes es un gran recurso para la comprensión y discusión de la doctrina de la Iglesia sobre inmigración de una manera reflexiva y respetuosa. Por favor, continúen orando y reflexionando sobre el llamado de nuestro Señor Jesús que nos invita ha acercarnos a los más pobres y vulnerables entre nosotros. En ellos vemos Su rostro.

Que Dios los bendiga.