Thursday, July 12, 2012

Prayers for San Bernardino

By Bishop Gerald Barnes
Diocese of San Bernardino


This week the City of San Bernardino took the initial steps of filing for bankruptcy. This is distressing news for those who live and work in this community, named in honor of a great Catholic saint, St. Bernardine. Our Diocesan Pastoral Center is in San Bernardino and there are six parishes and three Catholic schools here. We are deeply connected to this community and we, too, have shared the pain of the financial crisis that has afflicted the region for several years. I offer my prayers and my support to City leaders in this difficult hour. I pray that God’s wisdom and His justice will be their guide as they attempt to chart a path back to financial health for the City. I also pray for the people of San Bernardino as the impacts of this budget crisis become more apparent in the weeks and months to come. Let us treat each other with the love and charity to which God calls us. Together we can weather this storm.

I also believe the faith community of San Bernardino has an important part in this journey. Through the services we can provide, and in the prayer and communal worship that takes place among our people, we can provide a measure of sustenance and hope for a better future. May God bless our city.

Oraciones por San Bernardino
Por Obispo Gerald Barnes
Diócesis de San Bernardino

Esta semana la Ciudad de San Bernardino tomó los pasos iniciales para declararse en quiebra. Estas son noticias angustiantes para quienes viven y trabajan en esta comunidad, nombrada en honor de uno de los grandes santos católicos, San Bernardino. Nuestro Centro Pastoral Diocesano está ubicado en la ciudad de San Bernardino y hay seis parroquias y tres escuelas católicas en esta ciudad. Estamos estrechamente ligados a esta comunidad y nosotros, también, hemos compartido el dolor de la crisis financiera que ha aquejado a la región por varios años. Ofrezco mis oraciones y apoyo a los líderes de la ciudad en este difícil momento. Ruego para que la sabiduría y la justicia de Dios sean su guía al intentar ellos trazar un camino que retorne a la ciudad a la salud financiera. Ofrezco también mis oraciones por los residentes de San Bernardino pues los impactos de esta crisis presupuestal serán más aparentes en las semanas y meses venideros. Tratémonos los unos a los otros con el amor y la caridad a que Dios nos llama. Juntos podemos capear este temporal.

Creo también que la comunidad de fe de San Bernardino tiene una función importante en esta jornada. Por medio de los servicios que podemos ofrecer, y en la oración y el culto comunal entre nuestra gente, podemos proveer una medida de sustento y esperanza para un futuro mejor. Dios bendiga nuestra ciudad.