Wednesday, November 28, 2012

Keep Advent on the front burner

By Bishop Gerald Barnes
Diocese of San Bernardino

“For this momentary light affliction is producing for us an eternal weight of glory beyond all comparison, as we look not to what is seen but what is unseen; for what is seen is transitory, but what is unseen is eternal ( 2 Cor. 4:14-16).”

In his second letter to the Corinthians, St. Paul challenges us to look beyond what confronts us in the present to what awaits us in eternity. In some respects this is counterintuitive to how we are wired – especially in today’s society that promotes instant gratification. Our packed schedules and our reliance on technology, among other things, keep us preoccupied with what is right in front of us and, unfortunately, this can distract us from the promise of our Lord’s return and our place in His Kingdom.

Fortunately for us as Roman Catholics we have a liturgical season that calls us back to this Holy long view. The season of Advent invites us to rediscover the art of waiting in hope. It’s probably no coincidence that it falls when our busyness is really kicking into high gear. Ministries are in full swing, the school year is underway and “the holidays” are nearly upon us. Amidst all of this, is a season of patience and anticipation.

The readings of the first half of Advent focus on the return of our Lord Jesus Christ; we look at our own readiness. Have we been the faithful servant of Jesus’ parable in the Gospel of Matthew? In the latter half of Advent we reflect on the hope and anticipation of the Lord’s birth, foretold by the prophets and given life in the ultimate faith of Our Blessed Mother. When we call to mind and spirit the events that led to the coming of Jesus (it wasn’t all smooth sailing, remember) perhaps we kindle in ourselves that same hope for His return. This also allows us to fully experience the joy of the Christmas season that immediately follows.

This Year of Faith that our Church has just begun invites us to reconnect with our Catholicity by renewing our relationship with the Lord and committing to know more about our faith by studying the Catechism and the documents of the Second Vatican Council. The Catechism teaches us that the seasons of liturgical calendar together depict the unfolding of the one Paschal Mystery. How important it is then that we don’t relegate our observance of Advent to the backburner but that we truly immerse ourselves in the coming fulfillment of Jesus’ promise of salvation. That part of our journey is just too important to miss.

I offer you my prayers for a blessed Advent. May you be truly alive in faith during this season.

Tengan siempre presente el Adviento

Por Obispo Gerald Barnes
Diócesis de San Bernardino

“Porque momentáneos y leves son los sufrimientos que, a cambio, nos preparan un caudal eterno e insuperable de Gloria; a nosotros que hemos puesto la esperanza, no en las cosas que se ven, sino en las que no se ven, pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas ( 2 Cor. 4:17-18).”

En su segunda carta a los corintios, San Pablo nos desafía a ver más allá de lo que enfrentamos en el presente, lo que nos espera en la eternidad. En algunos aspectos esto es contraintuitivo a la manera en que estamos programados – especialmente en la sociedad actual que promueve la satisfacción instantánea. Nuestras agendas tan cargadas y nuestra dependencia de la tecnología, entre otras cosas, nos mantienen preocupados por lo que está justo ante nosotros y, desafortunadamente, esto puede distraernos de la promesa de la segunda venida de nuestro Señor y nuestro lugar en Su Reino.

Afortunadamente para nosotros como católicos romanos, tenemos un tiempo litúrgico que nos llama a retornar a esta sagrada perspectiva. El tiempo de Adviento nos invita a redescubrir el arte de esperar con esperanza. Probablemente no es coincidencia que el Adviento cae en un tiempo cuando estamos realmente más ocupados. Los ministerios están en pleno auge, el año escolar está en marcha y los “días festivos” casi se nos vienen encima. En medio de todo esto está este tiempo de paciencia y anticipación.

Las lecturas de la primera mitad de Adviento se enfocan en la segunda venida de nuestro Señor Jesucristo; analizamos nuestra propia preparación. ¿Hemos sido el siervo fiel de la parábola de Jesús en el Evangelio de Mateo? En la segunda mitad de Adviento reflexionamos sobre la esperanza y anticipación del nacimiento del Señor, anunciado por los profetas y al que da vida la máxima fe de Nuestra Madre Santísima. Cuando recordamos los sucesos que condujeron a la venida de Jesús (no todo fue viento en popa, recuerden) despertamos quizás en nosotros esa misma esperanza de su segunda venida. Esto nos permite también sentir plenamente la alegría del tiempo de Navidad que sigue inmediatamente después.

Este Año de la Fe, que nuestra Iglesia acaba de iniciar, nos invita a reconectar con nuestra catolicidad, renovando nuestra relación con el Señor y comprometiéndonos a aprender más sobre nuestra fe, estudiando el Catecismo y los documentos del Concilio Vaticano Segundo. El Catecismo nos enseña que los tiempos del calendario litúrgico, en conjunto, representan la revelación del Misterio Pascual. Qué importante es entonces que no releguemos nuestra observancia del Adviento a segundo plano, sino que realmente entremos de lleno en el cumplimiento que se avecina de la promesa de salvación de Jesús. Esa parte de nuestra jornada es demasiado importante para omitirla.

Les ofrezco mis oraciones para que tengan un Adviento lleno de bendiciones. Que su fe realmente se avive durante este tiempo.

No comments:

Post a Comment

We encourage dialogue in the spirit of Christian fellowship, however any offensive, hostile or messages that go beyond the scope of the blog topic will be censored.

Alentamos el diálogo en un espíritu de compañerismo cristiano, sin embargo, cualquier ofensiva, hostil o mensajes que van más del tema del blog será censurado.